Redacción, 5 de mayo de 2025 — Con motivo del Día Mundial de la Higiene de Manos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha lanzado un llamado de atención sobre el uso excesivo de guantes médicos, recordando que no sustituyen el lavado de manos y que, en ciertos contextos, pueden incluso favorecer la transmisión de infecciones.
“Los guantes pueden reducir el riesgo de infección, pero nunca son un sustituto de la higiene de manos”, advirtió Bruce Aylward, director general asistente de la OMS para la cobertura sanitaria universal, en un comunicado oficial.
La OMS advierte que el uso indebido de guantes, como no cambiarlos entre pacientes o procedimientos, puede convertirlos en vectores de contagio en lugar de barreras protectoras. A esta preocupación sanitaria se suma el impacto medioambiental: un hospital promedio genera anualmente más de 1.600 toneladas de residuos, siendo los guantes una parte significativa de estos desechos.
Además, el tratamiento de guantes contaminados suele requerir procesos complejos y costosos, como la incineración a altas temperaturas, lo que representa una carga adicional para sistemas de salud con recursos limitados.
Frente a estos desafíos, la OMS insiste en la importancia del lavado de manos como medida fundamental y coste-efectiva para la prevención de infecciones. “Por cada dólar invertido en mejorar la higiene de manos, se pueden generar beneficios por valor de 24,6 dólares”, asegura la organización.
Aún así, el panorama global sigue siendo preocupante: dos de cada cinco centros sanitarios en el mundo no cuentan con servicios básicos de higiene de manos, poniendo en riesgo la salud de aproximadamente 3.400 millones de personas.
La elección del 5 de mayo para conmemorar esta jornada responde al simbolismo de los cinco dedos de cada mano. La efeméride también recuerda al pionero Ignaz Semmelweis, médico húngaro del siglo XIX que descubrió la relación entre el lavado de manos y la reducción de infecciones, aunque sus hallazgos fueron ignorados en su tiempo.
Hoy, la OMS rescata su legado con un mensaje claro: el lavado de manos sigue siendo una herramienta clave para una atención sanitaria segura, limpia y de calidad.
